Además, esta obediencia de Avrahám era sólo para Elohím, no para los miles de Dioses que cada nación tiene en funcionamiento entre su población. Este es el verdadero y único monoteísmo. El tener un solo Dios no es monoteísmo: es idolatría disfrazada de monoteísmo. El verdadero monoteísmo es creer en el único Elohím que existe, el Elohím de Israel y el seguirlo. Esta es otra gran cualidad de Avrahám que a menudo se pasa por alto. Él no adoraba al Dios tal, ni al Dios cual, sino al único verdadero Elohím que existe, el Creador de todo y lo mismo debemos hacer nosotros.
Otra clave del carácter de Avrahám en su relación con Elohím es su fe, su confianza/emunáh en Él. Teniendo más de ochenta años, tuvo un hijo con su esposa Saráh, Itzják. Sólo una persona con una enorme confianza/emunáh en Elohím puede hacer esto. Esta emunáh es fundamental si queremos tener una muy buena relación con Elohím, ya que Él exige de nosotros que le creamos, no importa lo fantástico que pueda parecer lo que nos promete, tenemos que tener confianza de que lo va a hacer.
Una cuarta cualidad de Avrahám es que recibió un pacto de parte de Elohím y con él consiguió muchos triunfos (B.R. 15:18). Nosotros también deberíamos hacer un pacto, si no varios pactos con Él, sobre las muchas cosas que necesitamos urgentemente. En estos pactos, Elohím se compromete a darnos algo, a cambio de que nosotros hagamos algo para mejorarnos nosotros mismos. ¡Qué bueno que es Elohím con nosotros! ¡Sólo nos da y nos sigue dando!
Este y otros pactos hechos con Avrahám son parte del hecho que Avrahám fue llamado “hebreo/ivrí”, que significa “el que cruzó al otro lado”. Nosotros también debemos “cruzar al otro lado”, es decir, dejar nuestras religiones antiguas, paternas, y llegar a cruzar hasta el otro lado, que es ser judío mesiánico, el quedarnos con el Único Elohím existente, y desde esa posición mental y espiritual, comenzar a crecer espiritual y mentalmente.
Avrahám intercedió por Sdóm, por compasión a sus habitantes, aunque la ciudad estaba llena de pecado y brujería. ¿Seremos nosotros capaces de interceder por nuestra ciudad, por nuestro país, que también tiene esos pecados, como Sdom, para que Elohím no la destruya?
Una séptima cosa encomendable que hizo Avrahám fue obedecer a Elohím en cuanto a sacrificar a su hijo Itzják, que tuvo a los cien años, por órdenes de Elohím. ¿Quién de nosotros está dispuesto a sacrificar a alguno de nuestros hijos al sólo pedido de Elohím? Esta es quizás, una de las cosas más difíciles que le haya tocado hacer a Avrahám en su vida, y sin embargo, no rogó a Elohím que lo perdone a Itzják, ni negoció con Él, sino que obedeció sin chistar y fue adonde tenía que ir para sacrificarlo. ¡Eso es temer a Elohím! ¡No hay prueba más grande, quizás, en la vida de un hombre que ésta! Y sin embargo, Avrahám la pasó con éxito.
Una octava cosa que hizo Avrahám para Elohím fue encargarse de buscar esposa para su hijo Itzják, por medio de su criado, de entre los congéneres de Avrahám, y no de entre los knaaním, que era donde Avrahám vivía (B.R. 24).
Algo similar debemos nosotros hacer con los futuros cónyuges de nuestros hijos: tratar de que conozcan y se casen con judíos mesiánicos y no con personas sin Elohím, o que adoran a Dioses que no corresponden, para así lograr una armonía en sus matrimonios, armonía que de otro modo no puede existir, ya que toda nuestra vida gira en torno a Elohím y a Sus Mandamientos y estilo de vida.
Iaakóv, nieto de Avrahám, obtuvo la bendición de su padre Itzják, cuando éste ya estaba muy viejo. Nosotros, en la civilización Occidental que vivimos no entendemos nada de la bendición obtenida por nuestros padres, pero deberíamos hacerlo, ya que funciona igualmente hoy como funcionaba en la época de Iaakóv y de Itzják. Debemos bendecir a nuestros hijos, nietos y biznietos, y desearles lo que Elohím nos indique. No sólo una vez, sino varias veces, tantas como Elohím nos indique hacerlo en el curso de sus vidas, ya que las bendiciones son parte de la vida espiritual de cada ser humano, sólo que no se imparten por ignorancia de su importancia fundamental en la vida de nuestros descendientes. En Be Reshít 28 vemos cómo Itzják instruye a su hijo Iaakóv y le dice dónde ir a buscar esposa y a recibir la bendición de Elohím para él y su futura esposa. Y Elohím se le aparece a Iaakóv en Béit El y le habla, continuando así la cadena de bendiciones sobre Avrahám y sus descendientes, algo que nosotros debemos aprender a hacer en nuestras familias, pero no hacemos por no conocer este enorme poder de la bendición de Elohím y la de nosotros como padres y ancestros de nuestra familia.
Ya hemos hablado suficiente en nuestras parashót de años pasados y libros sobre las ventajas y desventajas de las bendiciones y maldiciones, por lo que no vamos a repetirlo aquí, pero es muy importante para nuestros queridos lectores que se compenetren de la importancia de practicar las bendiciones de Elohím que Él dejó en Su Toráh, y evitar a toda costa las maldiciones, ya que no se pueden evitar con oraciones ni con sólo desear evitarlas. Son reglas espirituales tan firmes y automáticas como la ley física de la gravedad.
Por último, en el capítulo 49 de Be Reshít, tenemos la profecía de Iaakóv acerca de sus hijos. Nosotros también tenemos que pedir profecía a Elohím y ejercerla y practicarla con nuestra familia y descendientes, para así dar a conocer la voluntad de Elohím para todos ellos y que conozcan lo que el Único Elohím tiene reservado para ellos en sus vidas, y poder cumplirlas a cabalidad, como las cumplieron los hijos de Iaakóv.
Esperemos que nuestros queridos lectores comiencen a poner en obra estas nueve prácticas espirituales de las cuales hemos hablado en esta parasháh, para bendición para nosotros y nuestros descendientes, y podamos seguir las huellas de nuestros antepasados, tanto por sangre como por fe, Avrahám, Itzják e Iaakóv y obtener todas las bendiciones que ellos obtuvieron por seguir las reglas espirituales resumidas en esta parasháh.
¿Quiere saber cómo conseguir mayor amplitud espiritual? ¿Le gustaría conocer la VERDAD acerca del Pacto Renovado? ¿Quiere entender el significado de ser Judío Mesianico? Quizá quiere ser mejor padre/madre, mejor esposo/a, alcanzar el éxito financiero, encontrar paz y órden en su vida. Abajo encontrará un conjunto de libros escritos para orientarle a donde quiera llegar bajo el talít de Adonai directamente de Elohím para usted.
PACTO RENOVADO DE ESTUDIO CON COMENTARIOS DE LAS RAICES HEBREAS
COMO SER AMIGO DE ELOHIM
VOLVIENDO A LAS RAICES
CONTESTANDO PREGUNTAS SOBRE MESIANISMO



