
"Be oreijá nir é or", "Desde tu Luz veré la luz" (Tehiláh/Canto de Alabanza/"Sal." 36:9) [traducción del autor].
Vivimos en un mundo de tinieblas espirituales y conceptuales. Las cosas no son como parecen, no por causa de Elohím sino por obra de ha satan ("el enemigo"), que ha obscurecido todo, de modo que ya no podamos distinguir los contornos de cosas tan básicas como la vida y la muerte, la salvación y la perdición.
Para salir de la oscuridad, para comenzar a comprender lo que sucede, espiritualmente hablando, a nuestro alrededor y en el mundo que nos circunda, debemos caminar en luz. Pero la unica luz que hay viene de Elohím . Un símbolo de esto lo tenemos en la Menoráh, el candelabro de siete brazos que estaba dentro del Lugar Santísimo en el Templo de Jerusalem. Esta era la unica luz que habia en todo el recinto, porque esa es toda la luz que se necesita, la de Elohím.
En todo el tiempo que llevamos como hijos de Elohim y el tiempo que Él invirtió para nuestro crecimiento mediante las distintas pruebas que puso y pone delante nuestro fueron y son arduas y cruciales pero el principal y más importante es Su Tiempo.